La Acupuntura

Consiste en la inserción de agujas muy finas a nivel de la piel y el tejido subcutáneo con el fin de aliviar el dolor y reducir la inflamación mediante la activación de la circulación sanguínea y linfática, la relajación de la tensión muscular, la regulación del sistema nervioso autónomo y el estímulo de la producción de endorfinas.